La Palabra De Dios Para Todos.

¿Qué Es La Iglesia De Cristo?

Vivimos en un tiempo muy especial aquí en Colombia. Ahora se reconoce el derecho a la libertad de culto. Podemos reunirnos abiertamente y libremente a adorar a Dios así como nos sentimos guiados por el Espíritu de Dios – o cualquier otro espíritu también.

Esta libertad de culto ha tenido muchos beneficios a los que aman a la Verdad. Pero también se ha llevado a muchos abusos por medio de los que tuercen las escrituras por sus propios fines. Por un lado ahora no somos sujetos a seguir los errores de la iglesia Romana, pero por el otro lado muchos incultos se han ido tras la emoción en vez de la razón o se han sujetado la Biblia a la cultura en vez de moldear la cultura a las enseñanzas de la Biblia.

Jehová dijo: “Venid luego y estemos a cuenta.” o como lo dice otra traducción, “Ven y razonamos juntos.” (Isaías 1:18) Dios no nos llama a que botemos nuestros cerebros en el basurero cuando venimos a Él. Al contrario, Él nos habla no solo por medio de Su Santa Palabra, La Biblia, pero también por medio de la razón y de Su Creación en donde todo tiene su razón de existir aún cuando el hombre no lo entienda. Por esta razón debemos preguntarle a Él acerca de “Qué es La Iglesia?”

Jesús afirmó al apóstol Pedro que “sobre esta roca edificaré Mi Iglesia”. La Iglesia Romana por muchas generaciones ha afirmado que “esta roca” se refiere al Apóstol Pedro. Pero si lo analicemos bien veremos que “esta roca” se refiere NO al Apóstol sino a lo que él acabó de afirmar, que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios. (Mateo 16:15-19) O sea, la Iglesia es fundada sobre el hecho de que Jesús es El Cristo, El Hijo del Dios Viviente. Nota que la Iglesia NO se pertenece a Pedro, se pertenece a Jesús El Cristo. Jesús dijo “Mi Iglesia”, no “Su Iglesia”.

Si la Iglesia se pertenece a Jesús el Cristo entonces Él es el único que puede decirnos cómo se debe dirigir esta Iglesia. Y así lo hizo, por medio de sus Apóstoles y Profetas. Ahora, muchos siglos después que la Iglesia fue fundada, muchos quieren hacer de ella lo que ELLOS piensan mejor, en vez de preguntar a Dios acerca de como debían ser las cosas.

La Iglesia tiene una sola cabeza. Jesús el Cristo. (Efesios 4:15) Pero también Dios ordenó que tuviera en la Iglesia líderes humanos. Los puso como supervisores, para ayudar a los menores en la fe a que aprendieren a caminar bien. Los requisitos para ser un líder de estos? Sencillos, y con razón. Es necesario que los dirigentes lleven una vida que nadie tenga por qué criticar y que muestren las siguientes cualidades: ser sensatos, respetables, tener una sola esposa, tener dominio propio, estar dispuestos a recibir en su hogar a los necesitados y ser capaces de instruir en la fe. Ellos no deben emborracharse ni pelear, sino ser amables, pacíficos y no amar el dinero. Deben dirigir bien a su propia familia, es decir, que sus hijos les obedezcan y siempre los respeten. Si un hombre no sabe dirigir a su propia familia, entonces tampoco podrá cuidar de la iglesia de Dios. No deben ser nuevos creyentes para que no se enorgullezcan y no caigan en la misma condenación en que cayó el diablo. Además, deben tener el respeto de la gente que no es de la iglesia. De esta manera evitarán críticas y no caerán en las trampas que el diablo tratará de ponerles.” (I Timoteo 3:2-7 – La Palabra de Dios Para Todos) Es muy evidente que la Iglesia de Jesús el Cristo se dirige por hombres. Y con razón. Porque así lo mandó Dios. No es correcto que una mujer gobierne a su esposo, y el gobierno de la Iglesia está en manos de personas casadas y que gobiernen bien su propia casa. Y para qué sirve esta Iglesia? Es algún especie de club? Es un lugar en donde la gente se reúne? Qué es, y para qué sirve?

La Biblia se refiere a la Iglesia como “un cuerpo”. Todos los miembros tienen funciones específicas – y no se debe pelear porque quisiera ser algo distinto. Dios nos pone cada uno en el lugar que a Él le parece mejor. Él tiene un plan y debemos adherirnos a este plan en vez de exigir que Él se adhiera a NUESTRO plan. A final de cuentas, Él es Dios, no nosotros.

¿Debe entonces el ojo quejarse porque no es nariz? Claro que no. ¿Debe la mano excluir el pie de hacer el trabajo del pie porque el pie no es mano? Obviamente que NO! Pero tampoco debe la mujer anhelar el trabajo del hombre en la Iglesia, ni el hombre negar el lugar que Dios ha dado a la mujer para que Le sirve en la Iglesia. Todos debemos trabajar en unión y paz, como es digno de los que han sido rescatados por la sangre del Cordero. El cuerpo que tiene confusión entre sus miembros por rechazo o porque cada miembro hace el intento de obedecer las órdenes de la cabeza a OTRO miembro, en vez de hacer su propio trabajo, es un cuerpo seriamente enfermo e incapaz de cumplir con su función en el mundo. Así también la congregación, en donde los miembros usurpan las funciones y responsabilidades unos de otros en vez de hacer el trabajo por el cuál Dios le ha preparado, no está cumpliendo con su función en el mundo. Cuando cada cuál hace su propio trabajo y se apoya mutuamente para cumplir las ordenes de Dios entonces el Reino de Dios será glorificada de verdad y se verá un crecimiento verdadero tanto en el Espíritu como en números.

 

Escrito por Pablo Moreland

 

22 de Mayo de 2007

 

“Al director musical. Salmo de David. Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno!” — Psalm 14:1 Listen to chapter Copyright © 1999, 2015 by Biblica. Powered by BibleGateway.com.